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Este corto artículo apareció originalmente en la revista Fly Fishing and Fly Tying, como parte de la serie “Get out of Jail”. Charles Jardine y yo pasamos cerca de quince años juntos en la cárcel, hasta que nos escapamos.

Debido a un cambio de última hora el tema de este número no será el “Rodado dinámico especial con curva apilada a 25 metros”, en vez de eso vamos a hablar del viento cruzado. Más que nada, porque (aparentemente) nadie ha entendido de qué coño hemos estado hablando últimamente -¿seguro que esto es lanzado a mosca?- y porque, a veces, el viento sopla del lado malo (es decir, de derecha a izquierda si eres diestro).

Así que este es el problema: hay viento y sopla por el lado malo.

Un lance bajo será mal asunto, porque terminarás enganchándote el anzuelo o fustigándote con la línea, y no hay mucha gente a la que le guste eso. Así que lo que tenemos que hacer es mandar la línea por encima del hombro opuesto. En caso de que hayas recibido alguna lección de un instructor de la AAPGAI ya sabrás cómo hacerlo y sabrás que se trata de una lección relativamente fácil.

La primera cosa que se puede hacer cuando nos enfrentamos a un “viento que sopla del lado malo” es darse la vuelta. Esta técnica es muy popular en algunos lagos y, además, sorprendentemente efectiva.

Sin embargo, implica el cruzar al otro lado del lago y, a veces, esto no es posible o no conviene.

Otra solución –de hecho, la mejor- es lanzar con la mano izquierda. Si eres zurdo eso es fácil, pero mucha gente encuentra dificultades para adaptarse. Por cierto, si estás interesado en aprender a lanzar con la izquierda lo mejor es practicar con dos cañas a la vez; la mano derecha enseña a la izquierda. Aunque en realidad, sólo se necsita una caña y acompañar con la mano derecha los movimientos de la otra mano. De hecho, si nos ponemos a pensarlo, para practicar esto no se necesita ni siquiera caña: pruébalo ahora mismo. Ah, y si sueles seguir habitualmente esta serie, la empuñadura con la palma hacia delante –tal y como se explica en “the slip”- también ayuda.

Para mucha gente, la manera más simple de bregar con un viento cruzado es hacer lo que se conoce como lance de revés. En vez de llevar la mano lanzadora hasta la oreja derecha (o donde la lleves normalmente), llévala hasta tu mejilla izquierda.

Esta astuta maniobra manda la puntera de la caña, y la línea, sobre el lado izquierdo del cuerpo, evitando que la línea te golpee o que el anzuelo te enganche.

Pero va asociada a la facilidad de cometer unos cuantos defectos. El primero, y más común entre los principiantes, es olvidar el levantado (lección 1). El segundo problema es fallar en conseguir mover la puntera hacia adelante describiendo una línea recta. Si mueves la caña como si fuera una raqueta de tenis, describirás con la caña una trayectoria circular, y esto es desastroso en términos de mecánica del lanzado. Es importante esforzarse en conseguir una trayectoria rectilínea de la puntera. Siempre. Ayuda el colocar la mano de forma que su dorso quede en la parte superior de la empuñadura de la caña.

Una alternativa que suele enseñarse en EE.UU., es flexionar la muñeca de forma que la puntera de la caña quede del lado del hombro izquierdo, y entonces se hace el lance de la forma normal. Con un equipo ligero esta es una técnica bastante divertida.

Sin embargo, este estilo cerrado no es muy efectivo para alcanzar distancia –te constriñe mucho el movimiento- y la doble tracción puede resultar –como mínimo- incómoda. Ya está: técnicas que no entiende nadie, pero no tiene importancia.

En principio, no tengo nada en contra de la postura abierta para lanzar a distancia y, si se usa para lanzar de derecho, se deduce que también habrá que usarla para hacerlo de revés. Lanzando hacia atrás, quiero decir, darse la vuelta y hacer el lance delantero en sentido opuesto al pez se puede lanzar verdaderamente lejos. Hay gente (principalmente instructores muy conservadores) a la que no les gusta esta técnica, y prefieren ver que el lance delantero se ejecuta con el pulgar colocado detrás de la espina de la caña. Para estos tíos está el lance Galway, un doble lance delantero que ya se ha tratado en esta misma serie.

También está el Powerhaul de revés de Günter Feuerstein, con el cuál en vez de traccionar hacia abajo en el lance delantero, se hace una tracción horizontal de forma que los brazos quedan totalmente extendidos, como los de un arquero japonés. Esta técnica es muy efectiva –probablemente requiere un artículo dedicado a ella en exclusiva- y permite utilizar la postura cerrada. Ah, y para un lance rodado dinámico de revés de 25 metros, va de cine.

Algo para todos los gustos :-)

Paul

Yeah ok, it's an old image
 

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